Consumo de
vino en España – Primer trimestre 2007
Cae el consumo de vino en España durante
el primer trimestre de 2007, a pesar del aumento del consumo de vinos
con denominación de origen.
El consumo de vino en España ha caído en el primer trimestre
de 2007 un -2,8%, situándose en 254,38 millones de litros consumidos,
según datos del “panel” de consumo alimentario del
Ministerio de Agricultura, analizados por la Federación Española
del Vino.
Esta caída global se debe al descenso del consumo de vino de
mesa (-12,4%), y a pesar del destacable aumento del vino con denominación
de origen, que es el producto que más ha aumentado de entre todos
los que recoge el “panel” del MAPA, durante el primer trimestre
de 2007:+11,7%, hasta los 90 millones de litros.
Por canales, el vino adquirido en los establecimientos de alimentación
se mantiene estable (-0,1%) durante el primer trimestre de 2007, en
los 110 millones de litros (43% del total consumido). Aumenta el consumo
en los hogares del vino con D.O. un 9,8% y cae el vino de mesa (-6%).
En el canal hostelería y restauración, cuyos datos publica
el Ministerio de Agricultura de forma trimestral, se produce una caída
del -4,8%, hasta los 144,35 millones de litros (57% del total consumido),
liderada por las pérdidas del vino de mesa (-17,5%), y a pesar
la buena marcha de los vinos con D.O. (+12,6%) y de los espumosos y
cavas (+22%).
Esta diferente evolución por canales, eleva la participación
del canal alimentación en el total consumido en España,
tal y como ocurre en otros países consumidores, donde el canal
extradoméstico tiene menos peso.
En lo que se refiere al gasto en alimentación, se produce un
aumento del 11% hasta los 232,83 millones de euros. Aumento que se explica
por la buena evolución del vino con D.O. que crece un 16,3% hasta
los 113 millones de euros y de los espumosos y cavas que lo hacen en
un 42% hasta los 30 millones de euros. El vino de mesa, cae un -3,1%.
En definitiva, se mantiene la caída del consumo de vino en España
durante el primer trimestre del año, producido por la caída
del consumo de vino de mesa en ambos canales, especialmente en hostelería,
y a pesar del aumento registrado del vino con D.O., del que cabe destacar
su recuperación en hostelería, tras una tendencia negativa
durante el 2006.
|